
Jueves 16 de junio de 2011
Amnistía Internacional, denunció que sujetos armados encañonaron y siguieron hasta el albergue a tres migrantes a quienes interrogaron acerca del lugar. La organización externó su preocupación porque las medidas de protección dictadas en favor del albergue no se han puesto en práctica, y las personas del albergue corren peligro.
Tres personas armadas acosaron a migrantes y a un voluntario en la Casa del Migrante de Saltillo, Coahuila, por lo que se teme por la seguridad del personal y de los migrantes del albergue, denunció la organización defensora de los Derechos Humanos, Amnistía Internacional.
Relató que el pasado 13 de junio, Klaus Einhorn, activista en favor de los derechos de las personas migrantes quien es voluntario en la Casa del Migrante de Saltillo, caminaba junto con un migrante hondureño y otro guatemalteco de camino al albergue desde una tienda de conveniencia local cuando se les acercó una camioneta en la que viajaban tres hombres armados.
Los hombres apuntaron con sus armas a Klaus Einhorn y a los migrantes y empezaron a interrogarlos.
Cuando Klaus Einhorn les preguntó quiénes eran, los agresores respondieron; "Somos el diablo". Los agresores amenazaron con secuestrar a los dos migrantes e hicieron preguntas sobre el número de migrantes y mujeres en el albergue.
Además, preguntaron a Klaus Einhorn si había ante el albergue patrullas de policía, a lo que él respondió que en ese momento no había ninguna.
Después, ordenaron a Klaus Einhorn y los dos migrantes que caminaran hacia el albergue mientras ellos los seguían con el vehículo, apuntándolos con sus armas.
Cuando llegaron al albergue, los agresores se despidieron de Klaus Einhorn y los dos migrantes diciendo; "saludos, nos vemos", y se marcharon.
Ante ello, Amnistía Internacional mostró su preocupación porque las medidas de protección dictadas en favor del albergue por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos no se han puesto en práctica de forma efectiva, y las personas del albergue permanecen en peligro.
Se supone que debe haber un vehículo de patrulla de la policía ante el albergue en todo momento, pero en este caso el vehículo no estaba, con lo que los trabajadores y los migrantes se encontraban en peligro.
Sin unas medidas de protección más enérgicas y una investigación efectiva sobre quienes se encuentran tras las amenazas, aumentarán la intimidación y los ataques contra los migrantes de Saltillo y el personal que gestiona el albergue, consideró.
Ante ello, pidió a las autoridades que refuercen las medidas de protección de la Casa del Migrante de Saltillo con el fin de garantizar la seguridad de su personal, para que pueda seguir con su trabajo de defensa de los derechos de los migrantes en Saltillo y que se investiguen todas las amenazas e intimidaciones contra los migrantes y el personal de los albergues y que lleven a los responsables ante la justicia.
Miles de migrantes tratan cada año de atravesar México desde América Central y del Sur para llegar a Estados Unidos. Muchos son detenidos por las autoridades de inmigración mexicanas y devueltos a sus países de origen.
Amnistía Internacional recordó que visitó recientemente México para investigar los informes sobre violaciones de derechos humanos contra estas personas.
Durante su visita, descubrió que muchas habían sido secuestradas por bandas, en ocasiones con la complicidad de funcionarios locales. La impunidad por los abusos contra los migrantes, que se encuentran en una situación extremadamente vulnerable, ha permitido que dichos abusos aumenten, pese a los compromisos del gobierno de garantizar el respeto por los derechos de los migrantes.
http://www.radioformula.com.mx/notas.asp?Idn=179584